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* La alarma se encendía en forma constante y en el restaurante el movimiento asemejaba un sismo, sin olvidar la puerta giratoria que se aceleraba a placer.

* Periodistas de los países de Latinoamérica que asistieron también al Congreso de FEPALC sufrieron el evento que se repetía constantemente.

Por Fernando Olivas

Se vivió nuevamente el horror y terror de una alarma sísmica en Panamá, en el hotel Hyatt Place, el susto fue mayúsculo y varios compañeros empezaron a abandonar el salón donde se efectuaba el Congreso que reunía a periodistas de los países agrupados en la Federación de Periodistas de América Latina y el Caribe (FEPALC), por el sobresalto que se vive estar en el quinto piso y saber que no se pueden utilizar los ascensores y algunas compañeras y compañeros ya se encontraban bajando por las escaleras, para abandonar el lugar y ponerse a refugio.

Afortunadamente la persona encargada del piso por parte de la gerencia del hotel, Jaqueline Gibson, nos informó que se trataba de una falsa alarma y que ésta se encendió porque está fallando y al sentir una partícula de humo de parte de los empleados que se encontraban en la cocina se habilitó pero que no había problema y que se arreglaría la falla para tranquilidad de los huéspedes del hotel que se encuentra situado en el corazón de la ciudad canalera.

Eso fue el jueves 26 de octubre y al menos dos veces más se encendió la alarma con el consiguiente susto y molestia para todos los asistentes al mencionado Congreso, empezando por Paula Cejas, Coordinadora continental de la Federación Internacional de Periodistas (FIP) quien recibió el informe y ya tranquila nos mencionó la causa del problema y que no nos preocupáramos por el sonido de la emergencia, ya que no existía tal cosa.

Sin embargo el reciente terremoto vivido en México, hizo que todos los asistentes se sobresaltaran y lo primero que les vino a la mente fue la reciente destrucción de la ciudad de México y varios estados de la república mexicana. Fueron varios días vividos con angustia y con el temor de que en cualquier momento la alarma fuera real.

Otra falla que tuvo el hospedaje durante nuestra estancia fue la puerta giratoria de acceso al mismo, cuando de pronto tomaba tal velocidad que estuvo a punto de causar un accidente y es que de forma súbita se habilitaba y empezaba a dar giros a gran velocidad, la atención de los encargados de recepción fue muy activa aunque como nos mencionó un joven llamado, Michael y una señorita de nombre Titanía, que ya habían dado aviso a los técnicos encargados de que tal problema estaba arreglado, lo cual fue mentira y al menos hasta el domingo 29 de noviembre, que abandonamos continuaba el problema.

El desayuno también se engalanó con la zozobra constante de sentir como se movían las mesas sillas y el piso porque según explicaron los encargados del restaurante- del mismo hotel Hyatt Place, que se supone es de cinco estrellas- que no había problema con el movimiento similar al telúrico y señalaron, mencionando que era un problema de las lavadoras y secadoras de ropa del lugar donde estábamos hospedados lo que causaba tal problema y que cimbraba el piso, mientras los huéspedes sólo se miraban unos a otros esperando salir del lugar por la constante sensación de estar en un sismo o temblor.

En fin, con muchas ganas de regresar a otro Congreso cuando arreglen los desperfectos y que la autoridad de Panamá, no se vuelva omisa en estas situaciones que afectan la salud y en su momento la vida de los viajeros que buscan comodidad y tranquilidad como huéspedes, por lo que deberían tener también consideración de los visitantes de diversas latitudes de latinoamérica, que se encuentran altamente susceptibles a este tipo de temores.

 

Fernando Olivas. Secretario General del SNRP

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