Comparte

21 de enero 2019.- Desde el Sindicato Nacional de Redactores de la Prensa (SNRP), externamos, con enorme indignación, nuestras más sentidas condolencias para la familia del periodista Rafael Murúa Manríquez; cobardemente asesinado en Mulegé, Baja California Sur, municipio donde radicaba y desarrollaba su labor profesional.

Rafael Murúa Manríquez, encabezaba la radio comunitaria Radiokashana de FM en el mismo municipio, y había sido reportado como desaparecido horas antes, tras haber sido levantado por un comando armado.

Este incidente resulta aún más grave por el hecho de que Rafael Murúa ya había estado denunciando desde hace semanas amenazas en su contra.

Diversos medios locales, dieron testimonio de los señalamientos que realizó el hoy occiso, quien se desempeñaba en la ciudad de Santa Rosalía, cabecera municipal de Mulegé.

La Procuraduría General de Justicia del Estado, confirmó que alrededor de las 17:30 horas de este domingo, se encontró el cadáver del comunicador, a la altura del kilómetro 40 de la carretera Santa Rosalía-San Ignacio, municipio de Mulegé, a un kilómetro del camino y con diversos impactos de bala en el pecho.

Exigimos una investigación pronta y efectiva para dar con cada uno de los responsables e involucrados en tan lamentable suceso; aplicando también las más severas sanciones en su contra.

Reiteramos nuestro apoyo absoluto a la familia de la víctima, así como al gremio en Baja California Sur, siendo este un acto que atenta gravemente contra la libertad de expresión y el ejercicio profesional del periodismo.

Debido a las flagrantes amenazas, exhortamos a las autoridades a abordar con plena responsabilidad, la línea de investigación vinculada a su labor profesional, pues existen indicios de que este pudo ser el motivo para acabar con la vida del periodista. Además, hacemos un llamado para atraer el caso a instancias federales.

Asimismo, convocamos a organismos nacionales e internacionales de derechos humanos, para condenar también estos injustificables actos, y para seguir de cerca y hacer presión, para exigir una expedita aplicación de la justicia, así como la adopción de medidas más enérgicas para evitar que estos lamentables hechos sigan aconteciendo en territorio nacional.

Nunca callarán la verdad asesinando periodistas. La labor profesional y humana de Rafael Murúa jamás podrá ser sepultada, y por el contrario, habrá que ser exaltada, buscando también coadyuvar en la captura de los responsables.

Descanse en paz, compañero, Rafael Murúa Manríquez.

 

Fernando Olivas Ortiz.
Secretario General del Sindicato Nacional de Redactores de la Prensa.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *